DISCURSO POLÍTICO



 EL PRESENTE ARTÍCULO HA SIDO ELABORADO CON FINES EDUCATIVOS, SE SIMULÓ EL PRESENTE DISCURSO PARA LA CANDIDATURA DE LA ALCALDÍA DEL COLEGIO: "NICOLÁS COPÉRNICO".



Excelentísima licenciada, candidatos presentes, dignos asesores políticos y estimados compañeros, este día es de suma importancia somos llamados para el último hablar. Cuando piensas en una biblioteca, ¿piensas en un lugar tranquilo donde enriqueces tu espíritu?
El agrado es mío, el de poder dirigirme a ustedes, somos hijos de la misma institución, de aquella que nos prepara para la vida, soy una alumna y en conjunto buscamos satisfacer nuestras necesidades y problemáticas, mi presentación va más allá de lo ostentoso lo digo a viva voz.
Cierto día disfrutaba de la aritmética, pude escuchar gritos de algunos de mis compañeros que se alegraban de poder tener su receso, muy cerca de mí escuché otra, era la señora que cuidaba de la biblioteca, la cual estaba con su bolso de salida, me dijo que era hora de retirarme, pensé ¿no hay forma? acabo de ingresar hace quince minutos, era la única que yacía sentada con un libro en la mano, nadie visitaba a un libro. Y como cuando quieres cambiar el estilo, pero recibes un “No, gracias”, me retiré, me dirigí a mi salón de clases, ahí estaba yo, pensando, cómo es que se desperdiciaba aquel rincón de la lectura, cómo se empolvaban los libros, cómo es que no se motivaba a leer, a descubrir, a vivir. Mi enojo fue bueno, soy consciente de lo dicho, porque una biblioteca es para aprovecharla, enriquecerse de ella, es imprescindible y favorable para nuestro conocimiento, se vive más allá de tu vida, es la base de la superación, sin lectura no hay evolución, ¿y por qué digo esto?
Aún puedo recordar aquella tarde en la que me situaba en una librería en La Victoria, un hombre arreglado, de tez morena, más o menos robusto ingresó a la sección de artículos que tanto me gusta, no me encontraba sola, una señorita de veinte años aproximadamente se encontraba derredor a él, pude acercarme y escuchar al hombre arreglado diciéndole: “Me gusta tu anverso”, los ojos de la joven desplegaron enojo, en un instante se fue, no entendía por qué, vi cómo el hombre se reía. Después de siete minutos o diez, la misma señorita regresó pero no sola, ahora la acompañaba un joven alto, muy guapo, este último quiso rendirle cuentas al hombre primero, sin embargo, no pasó más de palabras, porque el último le explicó que anverso era sinónimo de rostro, lo único que hizo fue halagar a la muchacha hermosa.
Sin la lectura no hay evolución no hay evolución en nuestro aprendizaje, decidamos si queremos ser uno de los tres protagonistas: el hombre arreglado, la muchacha hermosa o el amigo de esta última. Pero el punto es ¿qué hacer con una biblioteca cerrada? ¿Cómo darle vida? ¿Qué acciones tomar?
Nuestra motivación es esa, darle vida a lo que tiene pero devolviéndosela, con una biblioteca que tenga suficientes horarios como para que podamos visitar, realizar campañas para donar libros, solicitar a la Dirección la contratación de una bibliotecaria más, ordenar este fantástico espacio, promoverlo, porque un libro erradica la ignorancia, el afán de contar con una biblioteca y darle un buen uso te hace vivir. Por eso y por otras problemáticas, te invito a decidir por nosotros, porque antes de preguntarnos qué puede hacer el colegio por nosotros hay que preguntarnos qué podemos hacer nosotros por nuestro colegio.


Sandra del Castillo.

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